02 enero 2016

VERDADERA ORACIÓN



VERDADERA ORACIÓN




8.- LA ÚNICA SALIDA EN ESTOS TIEMPOS DE MIEDO, PÁNICO Y CONFUSIÓN

1.- ¿QUÉ ES LA ORACIÓN?

2.- ASÍ ORAMOS BIEN

3.- NO AÑADIR, ESO ES MIEDO-DESCONFIANZA

4.- PARA QUE DIOS INICIE SUS OBRAS EN NUESTRA VIDA

5.- DE TODO NOS DEFENDEMOS CON ORACIÓN

6.- REINA LA MENTIRA EN LOS CORAZONES Y EN EL MUNDO

7.- ORACIÓN Y FRUTO VERDADERO

9.- EL LUGAR DE ENCUENTRO CON DIOS




………………………………………………………………………………


8.- LA ÚNICA SALIDA EN ESTOS TIEMPOS DE MIEDO, PÁNICO Y CONFUSIÓN

 Padecen las almas miedo, pánico, espanto, se encuentran totalmente desorientadas, confundidas, sumidas en dolores y no saben ni que hacer ni como resolver o aliviarse.

 Se ahogan en sí mismas, están hundiéndose, se abisman en el sepulcro del ego, no dejan de decir-pensar ‘yo, yo, yo’.

 Ahí es donde solo ven oscuridad y surgen las tinieblas, ahí se genera preocupación, angustia, se produce desesperación, histeria, etc.

 Todo es fruto de ese aislarse y encerrarse en sí, del pensar solo y siempre en sí olvidándose por completo de Dios.

 La única salida es hacia arriba, es lo contrario a lo que hacen, es olvidarse de sí para dirigirse a Dios.

 Para esto es absolutamente necesario orar, no hay otra manera, no hay otro camino.

 Solo emprendiendo el camino de la oración podrán salir del abismo de egolatría en el que se pierden entre espanto, pánico, miedo, angustias, obsesiones, desesperaciones, histerias, etc.

 Tienen que levantarse, ponerle límites al ‘yo’, dejar de pensar en sí, hacer el esfuerzo por dirigirse a Dios, buscarlo a Él y querer salir de sí para seguirlo-obedecerlo.

 Sin oración no podrán hacer frente a la realidad que se avecina, no podrán enfrentar las dificultades que irán surgiendo en el diario acontecer de este mundo que ha quedado a oscuras y en tinieblas construido en el olvido y la negación de Dios y en contra de Él y de las almas mismas.

 Sin oración no podrán salir adelante, no podrán caminar, no se podrán sostener de pie, caerán, se derrumbarán y terminarán enloqueciendo en la oscuridad reinante, en los tormentos imperantes a los que los demonios someterán a las almas en estos tiempos.

 Experimentarán cabalmente la incapacidad propia, verán su ser inútil, no podrán mentirse, no sabrán como engañarse, la realidad será grotesca y es ahí donde deberán admitir la necesidad de Dios que tienen.

 Reconociendo esa necesidad deberán moverse, dirigirse a Él, salir de sí, comenzar a orar como no lo hicieron hasta ahora.

 Si no lo hacen, si continúan con sus malos caminos, se perderán irremediablemente.


1.- ¿QUÉ ES LA ORACIÓN?


 Tenemos que aprender a orar, a hacer verdadera oración, porque la oración es la vida.

 No es solo repetir palabras, mucho menos es gritar como histérico desesperado.

 No se trata de imaginarse cosas, es mucho mas simple que todo eso que acostumbran a hacer las personas.

 Orar es hacer silencio.

 Orar es hacer silencio para escuchar a Dios, es salir de si mismo buscándolo, con la intención de encontrarlo.

 La oración es donde verdaderamente renunciamos a nosotros mismos para entregarnos a Dios.

 El alma que no hace oración no está renunciando a sí misma verdaderamente.

 Generalmente la necesidad es el motor de la oración, oramos porque necesitamos algo o salir o escapar o vernos libres de algo.

 Deberíamos reconsiderar eso, tendríamos que orar por la necesidad de Dios, por la necesidad de estar con Él sabiendo que la oración es el único lugar donde podemos encontrarnos directamente.

 La oración es una puerta al cielo, una ventana, un enlace, la manera de encontrarse con Él directamente.

 La oración es donde adquirimos Vida Sobrenatural, Eterna, Espiritual, una segunda naturaleza.

 El alma que no hace oración, no es verdadera hija de Dios.


2.- ASÍ ORAMOS BIEN


 Oramos para tratar de conseguir lo que queremos. Orar esta bien, es bueno, siempre es mejor orar que no hacerlo, pero debemos aprender.

 En la oración hay que crecer, madurar, debemos aprender a tratar con Dios.

 La oración es expresión de amor a Dios, por lo tanto, hacemos mal cuando nos dedicamos a pedir solamente.

 Pedimos sí, es necesario, es debido, es bueno porque reconocemos la necesidad de Dios y porque solo Él puede asistirnos, pero también tenemos que dar.

 Hay que empezar a pedir menos y a dar mas en la oración, debemos darle a Dios lo que le estamos pidiendo y es así como obtendremos.

 Debemos madurar en la oración, hay que escuchar lo que Él quiere, da, ofrece, pide o dice que necesita que hagamos o dejemos de hacer.

 Ahí es donde hay fe y donde confiamos verdaderamente en Él, también es ahí donde lo amamos verdaderamente porque lo elegimos primero a Él olvidándonos de nosotros.

 Esto es lo esencial, lo mas importante y es también de lo que depende todo, sin embargo, es lo que la gran mayoría de las personas no llega a entender nunca.

 Lo primero es obedecer a Dios, ¿Cómo esperamos obtener algo de Él cuando somos rebeldes y no le prestamos ni la mas mínima atención?.

 Al obedecerlo estamos confiando, también nos desprendemos de nosotros mismos, renunciamos al ‘yo’, vencemos al miedo que es la muerte, que es esa enfermiza preocupación por nosotros mismos.

 Hay que empezar a orar para pedir que Dios consiga lo que quiera en y de nosotros así como en el mundo, ese es el camino, lo mas conveniente, recordar que todo lo demás irá por añadidura.


3.- NO AÑADIR, ESO ES MIEDO-DESCONFIANZA


 Le ponemos límites a Dios, tememos, desconfiamos de Él, entonces, buscamos salidas, escapes, alternativas, nos vamos por la tangente disociándonos de la realidad y encerrándonos en fantasías que supuestamente controlamos.

 La fantasía es querer creer que controlamos la realidad que inventamos. Otra fantasía es esa realidad que inventamos.

 Todo es fantasía, estamos completamente fuera de la realidad, apartados, encerrados en un mundo oscuro y desolado dedicándonos a la infernal abominable egolatría narcisista.

 Por ello es que somos presas del miedo, éste nos envuelve e impregna socavándonos, desmoronándonos, convirtiéndonos en estúpidos histéricos inútiles que solo buscan adoración, aceptación, reconocimiento.

 Debemos comprender que es la hora para confiar en Dios, para creer en Su Amor, para salir del abismo de egolatría y olvidarse por completo de sí mismo.

 Debemos orar, discernir la Voluntad de Dios y obedecerlo, hacer lo que Él quiere, eso y nada mas que eso. Considerar que lo añadido lo dicta el demonio.

 Siempre estamos añadiendo porque no confiamos en Dios y porque queremos satisfacer el miedo, saciar esa preocupación, queremos ocuparnos de nosotros.

 Tenemos que desocuparnos de nosotros mismos, desentendernos, vivir como si no existiésemos, solo debemos tener atención a Dios convirtiéndonos en dedicación a Él.

 El miedo que surge, se alza, nos envuelve y manipula es guiado por el adversario mismo, por ello es que parece que nos ocupamos de nosotros pero en realidad determinamos ocupándonos de lo que éste quiere arruinándonos.

 El camino es simple, debemos obedecer a Dios, ignorar el miedo, vencerlo, hacer lo que Dios quiere y no hacer otra cosa olvidándonos por completo de nosotros mismos.


4.- PARA QUE DIOS INICIE SUS OBRAS EN NUESTRA VIDA


 Si llegamos a la ovación, el enemigo ya prácticamente esta derrotado, porque al orar estamos adquiriendo verdadera humildad, nos estamos reconociendo necesitados de Dios.

 Desata desgracias, castigos, provoca problemas, nos azota y quiere enloquecernos por medio del dolor con la intención de evitar que lleguemos a la oración, que nos abramos a Dios olvidándonos de nosotros mismos.

 No hace falta mucho para hacer oración, simplemente con querer orar ya es un buen comienzo.

 Con pensar en el Nombre del Señor vamos por buen camino en la oración.

 Con decir “Jesús” ya comenzamos bien.

 Lógicamente, siempre es recomendable orar mucho y bien, pero bajo condiciones especiales como al encontrarse bajo grandes tormentos infernales, abominables persecuciones o indecibles sufrimientos, eso basta, decir con fe el Nombre de Jesús.

 También es bueno decir, “Señor, ¡Sálvame!”, así como invocar a María Virgen, a Santos y a Ángeles.

 La mejor oración es la misma que Jesús y María Virgen hicieron, El “FIAT”.

 María Virgen pronunció su FIAT a Dios por medio del Arcángel San Gabriel en la Anunciación cuando dijo “Que Se Haga (=FIAT) en mí según su Palabra”.

 El Señor, Jesús, pronunció su FIAT a la Voluntad del Padre cuando en el huerto de los olivos dijo “Padre, aparta de mi este cáliz, pero Que no Se Haga mi Voluntad sino tu Voluntad”.

 Considerar que el mismo FIAT (=Que Se Haga) es la primera Palabra de Dios cuando en el principio, en el génesis dijo “FIAT LUX!”.

 El “FIAT” que le decimos a Dios en la oración abre las puertas del cielo y da lugar a la intervención de Dios, da lugar al inicio de sus obras, contemplar los ejemplos mencionados:

 Con el FIAT del Padre se inició la Creación, con El FIAT de María Virgen se inició la Redención y se produjo la Encarnación, con el FIAT del Señor se inició La Pasión y así la liberación de las almas, su rescate.

 Si queremos que Dios inicie sus obras-vida-presencia en nuestra vida, vamos a tener que empezar a decirle “FIAT” a Su Voluntad.


5.- DE TODO NOS DEFENDEMOS CON ORACIÓN


 Preocupados por nosotros mismos nos dedicamos a satisfacer el ego, a defender el orgullo, ponemos en dudas lo que Dios dice y no queremos confiar en Él.

 Dejamos de colaborar en lo que Él quiere, nos parece mas seguro dudar y desconfiar, nos tienta el adversario para que nos parezca mas seguro confiar en nosotros mismos.

 Evidentemente no hay nada mas incoherente que esto, ¿Cómo podemos confiar mas en nosotros que en Dios?, eso es una locura, estamos diciendo que somos mas que Dios, es un delirio orgulloso infernal movido por el miedo.

 Dominados por el miedo, socavados por la preocupación, nos aparamos de Dios, dejamos de hacer aquello que Él quiere y comenzamos a hacer lo que nos parece mas seguro, es decir, nos dedicamos a satisfacer el orgullo y a buscar adoración.

 Por nuestro bien, por Nuestro Verdadero y Eterno Bien, tenemos que vencer el miedo, olvidarnos de nosotros mismos, confiar en Dios, creer en Él, en su Amor y obedecerlo, colaborar en lo que Él quiere.

 Siempre siembra desconfianza el adversario, sugiere dudas, pensamientos miedosos cargados de veneno para minar la confianza en Dios, cortarla e impedirla.

 Debemos defendernos de ese veneno infernal haciendo el esfuerzo de la oración, venciendo la tentación que nos hace el adversario.

 Considerar que a veces se echa encima con la intención de aplastarnos y de arrastrarnos buscando así arrancarnos de Dios por la fuerza, quiere imponernos la desconfianza y el miedo sea como sea.

 Otras veces recurre a extrema violencia con la intención de que se genere miedo o de que reaccionemos enojándonos contra Dios, nos incita a responsabilizarlo por lo que padecemos, pero es otra tentación.

 De todo nos defendemos con oración y si se vuelve difícil, primero tenemos que hacer uno o varios exorcismos para hacer retroceder al adversario y luego poder orar tranquilamente.


6.- REINA LA MENTIRA EN LOS CORAZONES Y EN EL MUNDO


 Nos encerramos en la abominable egolatría narcisista infernal preocupándonos miserablemente solo y siempre por nosotros mismos.

 Hacemos lo que queremos, nos convertimos en miserables ególatras desamorados, nos miramos a nosotros mismos y nos convencemos de que esta bien.

 Permanecemos indiferentes a Dios, olvidados de El, empeñados en lograr la satisfacción que el ego demanda no mirando, no queriendo ni pensando en otra cosa.

 Lo peor es que nos consideramos justificados para ello, decimos que está bien ser y hacer así, de esta manera perversa, miserable, desamorada y semejante a demonios.

 Lo mismo ocurre a nivel general y es así como los perversos ególatras narcisistas infernales que se dicen líderes de las naciones y de las religiones imponen la mentira.

 Imponen la mentira como verdad, hacen reinar la palabra del adversario, la serpiente antigua, satanás.

 Se convencen a sí mismos de que merecen ser adorados, servidos y obedecidos como dioses mientras que convencen a otros de que es debido adorarlos y servirlos como a dioses pasando a ser esclavos de sus egos y caprichos infernales.

 Reina la mentira en el interior, en el corazón de cada uno, en la vida normal, Dios no Vive-Reina en la vida de las personas, por ello es que a nivel general también reina la mentira e impera la maldad.

 En los corazones reina satanás, la serpiente, la mentira y lo mismo sucede a nivel general, en el mundo, por ello es que se impone el nuevo orden mundial que no es mas que la expresión material del reinado espiritual de satanás en corazones y mundo.

 Esto se revierte dejando ocupar a Dios su lugar, haciendo que Él viva y reine en nuestra vida, buscando la Verdad, colaborando en su Revelación, obedeciéndolo-siguiéndolo para que establezca su Presencia en nosotros y en el mundo.


7.- ORACIÓN Y FRUTO VERDADERO


 Por miedo queremos convencernos de que es mentira lo que claramente es verdad, nos negamos a ver la Verdad expuesta en la realidad, no miramos las señales.

 Mucho menos escuchamos a Dios oponiéndonos a Su Voluntad y dedicándonos miserablemente a la egolatría narcisista desamorada y orgullosa.

 Así inventamos una existencia que puede ser buena según el mundo, pero no deja de ser una existencia miserable, viciosa, ególatra, orgullosa y desamorada, o sea, repugna a los ojos de Dios, apesta a demonios.

 La verdadera vida es fruto de vivir en comunión con Dios, es la que surge en esa existencia consagrada-dedicada a Él, empeñada en obedecerlo, contentarlo, seguirlo, colaborar con lo que Él quiere.

 Debemos olvidarnos de nosotros mismos, no dejarnos engañar, hay que levantar la cabeza, buscar a Dios, Su Revelación comprendiendo que el adversario nos conduce a interpretaciones erradas y falsas de la realidad para atemorizarnos, valernos ególatras, convertirnos en miserables desamorados odiosos y resentidos.

 A fuerza de mentiras y castigos nos quiere hacer creer cualquier cosa, aplica lo que en el mundo se usa para lavado de cerebros, lo hace en el ámbito espiritual.

 Investigar sobre el método llamado ‘monarca’ de lavado de cerebros que utilizan las sectas illuminati, lo han aprendido de su líder, el falso dios, lucifer.

 Desgraciadamente hay un solo camino, tenemos que perseverar aun y especialmente en medio de los mas horrendos tormentos, no hay mas remedio.

 Si perseveramos en medio del dolor, todo cuanto pasamos sirve como purificación y fuente de una nueva vida-presencia de Dios en el alma y en el mundo.

 La perseverancia en la fe y en la oración en medio del dolor genera una nueva Presencia de Dios, es el trabajo oculto que produce el Fruto Verdadero Que Es Dios mismo.


9.- EL LUGAR DE ENCUENTRO CON DIOS


 Las almas se ven en estos tiempos demolidas, aniquiladas, hundidas, desmoronadas, pero todavía o se rinden a Dios, continúan sosteniendo y defendiendo su orgullo abominable.

 Siguen hundiéndose en sí mismas, satisfaciendo su ego, continúan renegando de Dios y prescindiendo de su Don.

 Son miserables, prefieren continuar pasando por el mundo como en el infierno, como si Dios no existiera o como si fuese indiferente el hecho de que exista o no.

 Desgraciadamente prefieren continuar sosteniendo su orgullo abominable, siguen defendiendo ese delirio de supuesta autosuficiencia por el que alimentan su ego.

 No quieren vencer sus límites, vencer el miedo que las nimba, rodea, circunda, se mienten a sí, perpetúan la mentira de la que podrían ser libres, prefieren continuar con miedos y dudas sin acercarse a Dios, sin dirigirse a Él.

 Considerar simplemente que los demonios pueden meterse en todo aquello que es oscuridad, tinieblas, vacío, desolación, o sea, en el olvido y la negación de Dios, por ello, si nos atormentan, castigan, persiguen, asedian, es evidente que no estamos en comunión con Dios.

 Debemos esforzarnos en eso, buscar una real comunión con Él, achicar distancias, tenemos que volver a la oración, reunirnos con Dios donde Él nos dio la posibilidad de igualarnos con Él, en la oración.

 La oración es el lugar de encuentro con Dios, el alma que no hace oración, por mas que hable sobre Dios, no lo ve ni lo verá porque continua encerrada-hundida-abismada en sí misma, perdida en el abismo de su ego.

 La oración es el lugar de encuentro con Dios, el lugar donde nos igualamos con Él porque la oración es una actividad espiritual.

 Hacer lo que Dios manda es oración y es comunión con Él, pero no excluye el dedicarle el tiempo necesario a la contemplación y al real encuentro personal con Él.

SOCIEDAD LUZ VERDADERA:

SOCIEDAD LUZ VERDADERA (Facebook):

GRAN AVISO, se esta cumpliendo ahora:

VIDA ESPIRITUAL:

MÉTODO PARA ADQUIRIR VIDA SOBRENATURAL:

GRAN AVISO, se esta cumpliendo ahora:

VIDA ETERNA:

VERDADERA ESPIRITUALIDAD:

VERDADERA UNIÓN CON DIOS:

VERDADEROS HIJOS DE DIOS:

VERDADERA ACEPTACIÓN A DIOS:

VERDADERA FE:

VERDADERA MISERICORDIA:

VERDADERO AMOR, VERDADERO MISTERIO DE DIOS, VERDADEROS INSTRUMENTOS DE DIOS:

VERDADERO CULTO:

VEN ESPÍRITU CREADOR - VENI CREATOR SPÍRITU (Completo):




Dr. Jorge Benjamín Lojo



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

PRESIDENTES ARGENTINOS DESDE EL ’83 Y SUS SIMILITUDES CON JUDAS Y SU DESCENSO AL INFIERNO

PRESIDENTES ARGENTINOS DESDE EL ’83 Y SUS SIMILITUDES CON JUDAS Y SU DESCENSO AL INFIERNO Mas allá de todos los vicios y defecto...