03 julio 2016

ESPÍRITU DE ANTICRISTO



ESPÍRITU DE ANTICRISTO





Ver también, Anticristo II:
 http://jorgelojoluzverdadera.blogspot.com.ar/2016/11/espiritu-de-anticristo-2-da-parte.html


 Es un espíritu de miedo y culpa, de debilidad y preocupación, de inconsistencia, pusilánime, enfermizo, débil.

 Finge ser fuerte con caprichos, gritos, berrinches, escándalos, pero es miedo, suma debilidad, es preocupación por sí.

 Finge ser perfecto, pero es solo humanamente perfecto, o sea, no es mas que humano, puede parecer correcto moralmente, pero visto con detenimiento, termina siendo egoísta, miserable y caprichoso.

 Se apega a los humanistas, a quienes le rinden culto a la propia imagen-personalidad, a los ególatras, a los narcisistas infernales que quieren considerarse dioses y andan buscando adoración, aceptación y reconocimiento.

 Es un espíritu de lástima-pena, de enfermiza e infernal autocompasión abominable, de puro egoísmo, absolutamente centrado en sí y completamente miserable.

 Es indiferente a todo y a todos, no ve ni le interesa nada ni nadie, su mirada esta clavada fija en sí, eligió ser miserable, ególatra, desamorado.

 En apariencias es largo y fino, pero en esencia es como un gusano enroscado en sí mismo porque hunde su cabeza en su ombligo.

 Se apega a las almas fácilmente porque éstas lo generan también cuando andan con lástima, pena y enfermiza e infernal autocompasión.

 Las personas se lamentan por sí ante lo que sufren y ahí se arrastran como gusanos sobre la faz de la tierra, ahí están generando este espíritu y también abre la puerta para que se les apegue un demonio similar.

 En esencia es nada, solo lamentos, miedos, quejas, es algo totalmente humano, polo y cenizas, aunque en su encierro, en su fantasía o delirio, en esa disociación de la realidad, dice y cree ser cualquier cosa.

 Es el mismo anticristo.

 Es humano, solo humano, absolutamente humano, o sea, nada, humo, delirio, fantasía, es el vacío mismo, un puñado de polvo rejuntado que disipa el viento.

 Dice y cree ser algo, dice y cree ser dios y mas que Dios, pero son solo delirios, caprichos, fantasías, expresiones del mismo miedo que padece-es, porque en esencia es miedo, enfermiza e infernal preocupación por sí constante.

 Al preocuparse por sí lo generan, lo alimentan al lamentarse por sí y lo sostienen al dedicarse a hacerse adorar, servir, obedecer, aceptar, tomar en cuenta.

 Es el espíritu del humanismo, es la humanidad sola por sí misma convertida en ególatra narcisista infernal, vacía, desolada, desamorada que finge amor y atención solo para obtener compensación.

 Es la expresión de la preocupación-miedo-debilidad, es la dedicación a hacerse amar-adorar.

 Es el mismo ‘yo’, la esencia de la persona, un grano miserable de polvo que se pierde en la nada diciendo y queriendo creer que es algo importante o grande. Ni siquiera es como un grano de arena, un asqueroso microbio.

 Considerar que el conjunto de almas en este estado miserable, lamentable, en el que se corrompen mientras se auto consumen y exponen a demonios y tinieblas, forma un gran ‘yo’, o sea, un gran anticristo.

 Así es una humanidad sin Dios donde cada uno se considera dios a sí mismo y donde cada cual hace lo que quiere.

 En esencia es una humanidad a oscuras, en tinieblas, tan humana que acaba siendo infernal, o sea, contraria a Dios y a la mismas almas.

 Cáscaras vacías, estructuras sin vida, vidas miserables sufrientes sin Dios y en contra de Él que se autodestruyen.

 Es abismo-ego, es vacío, es ausencia de Dios y negación de Él, es una gran mentira, un delirio, una fantasía miserable ególatra y desamorada.

 Surge al querer ser amado, al temer no ser amado, al haber sido despreciado o al haber temido el desprecio que también genera ese deseo de ser amado-adorado.

 No se combate queriendo ser odiado-depreciado, eso sucede con adolescentes, ese querer ser despreciados es el mismo querer ser amados que desafía, provoca y que quiere culpar a otros, que busca acusarlos-responsabilizarlos de no ser amados.

 La manera de vencerlo es oración, perseverancia, santo sacrificio espiritual, o sea, renunciar a la propia voluntad, buscar la Voluntad de Dios y seguirlo-obedecerlo colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad en nuestra vida.

 Hay que hacer una constante renuncia a sí y una constante elección de Dios, renuncia a la propia voluntad y aceptación de la Voluntad de Dios colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad en nuestra vida, porque así es como el alma es limpiada, purificada y así es como genera amor haciéndose nueva, siendo transubstanciada y se ve llena de Vida-Amor, o sea de Dios.

 Al dejar a Dios Ser y Hacer en la propia vida adquirimos Vida, lo tenemos a Él que es la Vida. Ahí dejamos de estar vacíos porque generamos amor a Él y eso nos une con Él que Es Vida y nos comunica su Vida Eterna-Sobrenatural-Espiritual.



 Debe dejar de buscar la aceptación, reconocimiento y amor de la madre. Tiene que perdonarla, soltarla, dejar de apegase a ella, dejar de acusarla y de reclamarle. Debe buscar el lazo-nexo-cordón umbilical. Por extensión debe dejar de buscar el reconocimiento de la iglesia, dejar de querer ser algo o alguien ahí adentro.
 Considerar que se independiza, adquiere movimiento, animación propia, es tan ‘yo’ que termina siendo él mismo de manera absolutamente independiente de las personas, usándolas por y para sí, para alzarse, hacerse ver, destacarse, para hacerse adorar, aceptar, reconocer y evitar ser despreciado.

 Las personas se sienten orgullosas de este ‘yo’, plenamente satisfechas de su orgullo, pero es un delirio, una fantasía, es nada y es lo que las esta carcomiendo, devorando y transformando en nada.

 Ni ven ni quieren ver que eso que consideran suyo es tan del infierno como satanás y que no son dueñas de nada, solo esclavas de su delirio-fantasía, el que alimentan-sostienen mientras se consumen, autodestruyen y convierten en nada y menos que nada.

 No quieren ver que sostienen un delirio, una fantasía y se consumen en ello, se esclavizan cuidando esa imagen-apariencia que cobra vida, que se independiza y que se alza para hacerse adorar, ver y termina arrastrando a las almas al infierno.


 Es traicionero, verdadero traidor porque se elige  así mismo y obra por y para su satisfacción sirviéndose de a persona en la que surge.

 Por ello la vuelve desgraciada, arruina y conduce a su autodestrucción.

 También la mantiene en constante lástima, melancolía, sufrimiento recordando cuando fue amada y haciéndole desear ser adorada y ahí movilizándola para su venganza personal, para hacerla buscar adoración sin que comprenda que en realidad busca adoración para su fantasía-delirio, para el ‘yo’ exaltado, para ese ‘yo’ orgulloso que es el anticristo personal.

 Comprender que los anticristos pretenden vivir por y para sí mismos por miedo, preocupados por sí y empeñados en hacerse adorar, aceptar, ver, reconocer, tomar en cuenta y esto lo hacen porque fueron despreciados o temieron serlo.

 Generalmente quieren dar lástima así como se tienen lástima porque es otra forma de lograr lo que desean, la atención-adoración, y además así es como obtienen dominar, controlar, manipular y poner a todos a su servicio, al servicio de sus vicios, ambiciones, caprichos e intereses.

 Muchas veces se quejan de estar solos, pero la realidad es que son insoportables, caprichosos, abominables y a la vez su realidad externa refleja su realidad interna, ese vacío-desolación-ausencia de Dios por ser ególatras miserables desamorados solo centrados en sí y dedicados a ser adorados.

 En su delirio siempre dicen ser inocentes y siempre encuentran la manera de endosar la culpa, es decir, de acusar y responsabilizar a otros por lo que padecen. Incluso cuando maltratan a otros dicen que lo hacen por su bien y/o por su culpa, porque siempre quieren ser-considerarse inocentes.

 Mientras las almas se consideren perfectas, inmejorables y completamente inocentes, van a seguir generando este espíritu de orgullo-delirio-anticristo autodestruyéndose.

 Deben volver a la realidad, aceptar la Verdad, dejar de mentirse-engañarse, abrir los ojos, pero no para seguir hundiéndolos en la propia miseria, sino para buscar a Dios, la Verdad y aceptarla pasando por la purificación.

 Comprender que este espíritu se forma cuando somos solo nosotros mismos, es yo y solo yo.

 Debemos vivir al revés de esto, Él, porque Él Es Dios y toda la vida debe estar dedicada a Él, consagrada-entregada-dedicada.


EL ANTICRISTO Y LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS:

PERFILANDO AL ANTICRISTO:

PARA VENCER EL ESPÍRITU DE ORGULLO:





Dr. Jorge Benjamín Lojo.

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